Existen muchas opciones en el mercado, pero la viscoelástica destaca por su adaptabilidad superior, soporte uniforme y durabilidad prolongada. A diferencia de las almohadas de fibra, plumas o látex, ofrecen un mejor ajuste al cuerpo, reduciendo puntos de presión y evitando deformaciones.
Además, son naturalmente hipoalergénicas, lo que las convierte en una opción excelente para personas sensibles o con alergias.
Para prolongar la vida útil y mantener sus propiedades, sigue estas recomendaciones:
- Usa siempre una funda protectora lavable.
- Ventila la almohada periódicamente para evitar humedad y malos olores.
- Lava solo la funda; el núcleo viscoelástico no debe sumergirse en agua.